4 feb. 2012

Palabras y mentiras


Algo que me hacía mucho daño eran las mentiras, mi mente cuestionadora siempre desconfia de lo que escucha o lee para poder detectar la mentira, para poder llegar a mi verdad intentando que no se vea influenciada por la manipulación ajena a la que tan duramente estamos sometidos, en las noticias, en la politica, nuestro sistema de creencias, de costumbres...tan solo son opiniones personales impuestas a todo un colectivo, convirtiendose en dogmas, en verdades absolutas, y lo peor que no son aleatorias, sino que responden a un beneficio propio, la causa suele ser el egoismo.

Dicen que el ignorante vive feliz, y no dudo que pueda ser cierto, pero para mi la libertad es un valor que está por encima de la felicidad, algo que en conversaciones con otras personas he comprobado que no suele ser así. No quiere decir que no alcance a mi felicidad o que renuncie a ella, sino que antepongo la libertad de poder ser yo en todo mi ser, de poder elegir lo que quiero y no lo establecido para ser feliz, que a menudo supone conformarse.

Siempre cuestionando...siempre sacando mis conclusiones.. y no me arrepiento de esta forma de ser, respeto al que no la tiene porque tampoco es facil, en ocasiones me ha llevado a hundirme, pero también han sido experiencias positivas porque gracias a ello he sacado más fuerza interior para superar esas situaciones. Porque no quiero mentiras en mi vida, la sinceridad tiene un valor máximo. Supongo que los primeros pasos fueron ir descubriendo las mentiras exteriores, las que provienen de otras personas, colectivos, sociedad... para luego cuestionarme a mí misma porque dentro de mí estaba tan influenciada por esos sistemas de creencias que pensaba cosas que realmente no eran así, que no actuaba según pensaba o sentía... siempre reflexionando y revisando, repasando mi vida para analizar los errores, llegando a cosas tan básicas como que quería hacer en esta vida, como eran mis relaciones con las personas y que tipo de relaciones quería, que tenía que hacer para actuar de acuerdo a mis pensamientos, que tenía que pensar para que fuesen acordes a mis sentimientos...

Sinceridad conmigo misma, algo que damos por supuesto que sucede y que nos damos cuenta que no es tan simple cuando lo observamos y cuestionamos. Porque una cosa es mentir a alguien conscientemente de ello, y otra es mentirle insconcientemente, porque hemos llegado a creernos nuestras mentiras, nos hemos metido tanto en este teatro de la vida que no diferenciamos el personajes, que la máscara es lo único que vemos cuando nos miramos al espejo. Y debajo de esa máscara hay otra más, mil capas como en una cebolla, tantos disfraces que es una verdadera misión llegar a nuestro verdadero ser...

Tenemos la capacidad de comunicarnos, de hablar mediante el lenguaje, y para que lo utilizamos? Para mentir, para no decir lo que pensamos, para no expresar lo que sentimos... Es eso una evolución? Los animales no tendrán un vocabulario tan amplio como nosotros, “pobrecitos” dicen algunos, que pena que no sepan hablar, yo pienso que sería una pena que aprendiesen si con eso aprendiesen también a mentir como lo hacemos nosotros, porque al menos ellos son sinceros, se muestran tal como son aunque no nos guste, no fingen ni aparentan, y por eso la confianza que tienes en una mascota llega a ser insuperable comparada con la mayoría de las personas.

Y es que le damos demasiada importancia a las palabras. El primer error es pensar que son apropiadas para comunicarnos efizcamente o que son la mejor manera, tal vez en la mayoría de los casos sean la forma más eficaz que conocemos actualmente, y aún así no deberíamos dejarnos limitar pensando que no hay forma mejor, porque no seamos conscientes de esas posibilidades no quiere decir que no existan, pero ese ya es otro tema muy amplio. Lo evidente es que las palabras no son objetivas, no es como algo que puedas medir y sea exacto (realmente no hay nada objetivo, hasta de eso se podría discutir dependiendo del aparato empleado, la precisión considerada..en fin)

Las palabras utilizadas tienen una historia, su significado ha ido variando, ampliandose o formando nuevas palabras.. es interesante conocer de donde viene una palabra para comprender su verdadero significado y no ese que se atribuye, es solo una pequeña parte que muestra como las palabras se han utilizado como un medio muy eficaz de manipulación. Las palabras se han alejado tanto de su significado original que muchas veces poco tiene ya que ver. Lo preocupante no es eso, esque el significado que damos a las palabras es personal, y como todo lo personal cuando es compartido de la misma manera por la mayoría es colectivo. De esta forma, un mismo término puede tener facilmente varios significados, dependiendo de la persona que lo define en base a sus creencias por ejemplo, y dos personas pueden tener significados incluso opuestos para la misma palabra... O al contrario, personas que comparten un mismo sifnicado pero expresandolo con distintos términos, lo que provoca un enfrentamiento entre ambas partes que tristemente en el fondo piensan lo mismo, pero lo expresan de forma diferente... Las palabras provocan división en la gente, que se atan al significado literal (que en ellos tiene porque en realidad no es “universal”) y olvida comprender la esencia de lo que se transmite, creando fanatismos y sectas, ya que sus seguidores son incapaces de ver que pertencenen al mismo bando aunque utilicen palabras diferentes, pues todos ellos creen en la misma mentira con nombre diferente...

Otro error es pensar que las palabras pueden definir cualquier cosa. Acostumbrados al mundo de la mente, para expresar todo lo racional viene bastante bien. Puedo decir eso es verde o azul, grande o pequeño, pero hablar sobre lo que siento cuando lo toco, definir lo que me transmite ese algo... ya no es tan facil, faltan palabras. Porque faltan palabras cuando hablamos de lo que sentimos, muchas veces el intento lleva a malinterpretaciones. Faltan palabras para hablar sobre lo que intuimos, esas sensaciones que aparecen, y que al llevar al lenguaje tambien pueden ser malinterpretadas por nosotros mismos, incapaces de darle un valor coherente, porque es como intentar coger el aire con las manos, hay mucha información que está a otro nivel y reducirla a la simple dimensión de lo racional se vuelve dificil o imposible...

Por ejemplo el arte está a otro nivel. Las mismas palabras de un solo poema pueden transmitirle una gran belleza y un sinfin de sentimientos a aquel que es mas sensitivo, mientras que para otra persona pueden ser simples palabras inconexas sin ningun significado valioso, ya que bajo la percepción de la mente tan solo interpreta el significado literal de ellas... ¿De que sirve describir los colores a un ciego que nunca los ha visto? Las palabras de un maestro pueden resultar inspiradoras para su alumno, pero no tendrán un verdadero significado hasta que sea capaz de experimentarlo por sí mismo, hasta que comprenda que el mayor maestro se halla en su interior, y no hay suficientes palabras que puedan describir todo el conocimiento que este le proporciona...

Y como me suele pasar, tengo una idea inicial de la que escribir, y al final acabo enrollandome con otros temas, una breve introduccion a ellos, porque hablar de la manipulación de las palabras y sus consecuencias me podria ocupar facilmente un libro...

Llevaba un asunto dandome vueltas bastante tiempo, y seguirá, no hay dudas, hasta que considere que he alcanzado la suficiente comprensión. Está relacionado con la mentira, con la incongruencia entre lo que te dicen y lo que luego resulta ser. Relacionado con mi miedo a que mientan, ya aceptado y en fase avanzada de ser superado, aunque llegar a las causas esté resultando complicado ya que intuyo que no viene solo de esta vida. Ello provoca desconfianza por la gente, no siempre cuestionarlo todo resulta positivo, la sensación de que te mienten provoca dolor, sobre todo cuando insistes en que sean sinceros, cuando eres capaz de asimilar correctamente las verdades sin juzgar y no hay razón para mentir... Pero hacerlo en uno mismo es más sencillo, a pesar que también lleve un gran trabajo interior, pero cuando se trata de los demas escapa a nuestro control y es algo que no se puede evitar.

Por una parte hay que dar gracias al efecto espejo que nos muestra fuera lo que aun tenemos dentro y duele. Pero después de ese aprendizaje queda comprender la lección, saber que cometer esos errores evitará que vuelvas a pasar por ellos. Y cuando te das cuenta que realmente has cometido el mismo error varias veces... como sabes que no lo volveras a cometer, si aun siendo consciente de ello tiene que ver con otras personas y parece que escapa a nuestro control? Esa duda alimenta el miedo, y si hay miedo, lejos de resolverse el problema se agrava.

Esta mañana mi ser me dio la confianza con un simple consejo: “deja de dar credibilidad a sus palabras, guiate por su mirada y observa sus actos

Dejar de dar credibilidad a lo que dice, sin juzgar ni crear ilusiones en base a su significado, como que no es la via para encontrar la sinceridad de la otra persona. Dejar de darle tanta importancia a las palabras, porque al hacerlo te predispones al sufrimiento de comprobar que no son ciertas, el dolor de la mentira... Las apariencias no son lo que parecen, imaginate que sabes que el color de los objetos que ves se debe al color de los filtros que hay ante ti, una seria de vidrios de colores, que haran que una vez el mismo objeto sea verde, otra rojo... todo es verdad y al mismo tiempo puede ser mentira, depende de la consciencia que tengas sobre que se produce esta situación. Las palabras que nos llegan pasan por diferentes filtros, primero los que tiene la persona que emite y luego los tuyos propios. Es nuestro tarea limpiar nuestro cristal para ver correctamente pero no está en nuestra mano los de los demás. Es cierto que al ser más sinceros nosotros influye en el exterior obteniendo mayor sinceridad de los demás incluso sin pretenderlo, tal vez alcanzando el máximo de sinceridad uno mismo se refleje esa sinceridad y ya nadie más nos mienta, pero mientras tanto viene a ser necesario no sufrir con la mentira, aceptarla como tal, una verdad con filtros, y al no darle ese valor a las palabras, al desapegarte de su significado, te liberas de esperas que sea verdad, te da igual el resultado, como sea estará bien. Las mentiras se convierten en un chiste que solo te hace gracia. Lo que antes era un golpe ya ni lo sientes, porque nunca ha llegado a rozarte.

Guiarse por la mirada, ver la luz en sus ojos, dejar que su alma se comunique con la tuya para que se produzca una comunicación más limpia, esa información que llega a nosotros y se vuelve consciente mediante sensaciones, intuiciones, para traducirse en pensamientos y palabras. Esta información si tiene más valor que las palabras, nos acerca más a esa realidad, y aunque trabaje más a nivel inconsciente se puede volver cada vez más consciente.

Observar sus actos, no juzgar ni caer en el error de poner etiquetas en base a lo que hace, también es una aparencia que esconde la realidad, sin embargo cuando no se corresponde lo que dice con lo que hace, sus actos suelen llevar a una idea más aproximada de sus verdaderos pensamientos, movidos por ciertos sentimientos. Los filtros intervienen, no solo en lo que dice sino también en lo que hace, y ademas en los actos hay una carga inconsciente mayor, por eso es muy util observar siempre nuestros actos, porque traeremos a la consciencia aquello que deseamos cambiar.
Esa carga inconsciente en lo que hacen los demás además nos ayudará a conocer mejor a la persona, puede que ni él sea consciente de esos aspectos y por tanto dificilmente podría ser sincero y comunicartelo mediante palabras....

En conclusión, esas palabras me han aportado mayor claridad, ordenación de conceptos porque en ese caso veo que los errores del pasado estaban muy influidos por esa confusión, sumados al poder de mi mente, que es muy habil a la hora de crear su realidad en forma de ilusiones o fantasias que resultan muy creibles si solo se observan desde dentro, parecido a los sueños, que si no tienes la consciencia de estar viendolos te crees dentro de esa pelicula sin saber que tan solo eres un observador de una historia inventada, creada para comprender pero convertida en una confusión de la realidad (hablo de los sueños que se proyectan en nuestra pantalla “virtual”, los que normalmente se suelen observar y recordar despues, no de los viajes del cuerpo astral o ensoñaciones, sueños vividos realmente en otros planos energeticos, en los cuales se puede tener consciencia o no que estan ocurriendo, pero como en esta vida, que dudo que todo el mundo sea consciente de que esta vivo aquí y ahora porque permanecen dormidos en vigilia...)

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