6 mar. 2011

Sobre la propiedad

Lo que más valor tiene para la mayoría de la gente son las cosas materiales. Para mí no es casualidad, es una forma de manipulación, al igual que sucede con el marketing y la publicidad, se basa en crear una necesidad al consumidor sobre el producto que se fabrica para que sienta que tiene que comprarlo, el beneficio claramente es para la empresa y nace de un sentimiento egoísta.

La dependencia hacia lo material es un tipo de esclavitud, una moneda de cambio, se implanta la necesidad de conseguir cada vez más objetos (ropa, electrodomésticos, vehículos, propiedades inmobiliarias, etc, todo aquello que puedes comprar o poseer). 



Esto forma parte de la mentalidad más simple, aquella que se cree que teniendo más cosas es más importante, es el producto que se anuncia, que teniendo más dinero vas a ser más importante. Es como si tu eres el que fabricas el dinero para el monopoly, lógicamente puedes fabricar todo el dinero que quieras y para ti no tiene valor. El truco está en manipular a la gente para que le otorgue un valor máximo a ese dinero que tu fabricas, para así conseguir fácilmente lo que te importa de ellos, cambiando su escala de valores te proporcionarán eso más valioso creyendo que salen ganado.

Hay algo básico para engañar, y es hacer creer a la otra persona que sale ganando. Es muy típico en cualquier estafa que se estudie, por ejemplo la estampita, le haces creer que se están beneficiando, aprovechándote de ese sentimiento de ego de ganar siempre. Por eso no puedo ver a las victimas de las estafas como simples victimas, el resultado es que las han engañado, pero es que su creencia era que ellos estaban engañando a la otra persona, y claro, al observar que lo que ha pasado es justo lo contrario se sienten defraudadas.

Bueno, todo parte del “invento” de la propiedad, el creerte que algo es tuyo, y ya no se limita únicamente a objetos materiales. El ansia de poseer va más allá, y se extiende al poder. Así nace la autoridad, el que obedece se convierte en esclavo, y el que da las órdenes realmente piensa que es su amo. Así se rompe el libre albedrío, ya no existe nada libre, si no que todo pertenece a alguien, y a mí me gusta bastante observar este tipo de relaciones que se manifiesta en todo. Por supuesto hay reglas, pero como en un juego en el que se inventa el dinero, esas reglas también han sido inventadas en beneficio de sus creadores, y de la misma forma, si consigues que todo el mundo las acepte como únicas conseguirás lo que te propones. La gente normalmente no imagina poder vivir sin ellas, cree que todo sería un caos sin estas leyes, porque todos harían lo que quisiera cada cual, y eso le parece más horrible que hacer lo que una sola persona ordena, llámese dios, rey, presidente, ídolo o lo que sea. Para mí esto es el caos, porque ya no es que obedezcamos a una sola persona, obedecemos a miles de ellas, para darles lo que quieren a cada una de ellas, y ni siquiera nos planteamos de donde viene cada orden que cumplimos, porque lo más absurdo es que funciona, como la publicidad, la gente es manipulada y lo acepta de buen grado, pensando que sale beneficiada, y solamente cuando se da cuenta que es una victima protesta, porque no está estafando como creía, no obtiene el beneficio, y le fastidia ser un estafado más.
La aparición de la importancia de la propiedad viene del origen de la “civilización”, del progreso, es la base de esa gran estafa piramidal. Pero no aspiro convencer a nadie, porque si lo hiciese le estaría manipulando para que adoptase mi punto de vista como propio, estaría imponiendo mis ideas como una política o como una religión. Yo creo que sólo hay algo que nos pertenece, y eso somos nosotros, y eso es precisamente lo que no valoramos y lo que vendemos porque no lo vemos como propio. Mi alma o mi espíritu es lo que yo considero mío, y el cuerpo que me ha sido concedido es la parte material y viva que me pertenece exclusivamente. Cualquier otro ser tiene los mismos derechos, y por tanto, es suyo, nunca he de intentar que sea mío. Logicamente esto no forma parte de las leyes humanas creadas, porque si el ego trata de poseer más cosas o seres sería incompatible. Y explica el inicio de la ganadería y agricultura. Se basa en que en creer que los humanos son los amos de los animales y de las plantas, y por tanto, son su propiedad, negándoseles a estos su libertad. Eso es el ganado, esclavos del hombre, que viven para satisfacerle y alimentarle. Un humano tiene el derecho de encerrarle entre cuatro paredes, decidir cuando tiene que morir, como tiene que vivir, y da igual que lo trate bien o mal, eso es muy subjetivo y tampoco quiero entrar en ello, lo grave es pensar que es de su propiedad y que le pertenece. Claro, ya no es solo que los animales pertenezcan al hombre, si no que otros hombres van a ser tratados de la misma forma, convirtiéndose en ganado de otras personas, pasando a ser de su propiedad.

Y curiosamente hay algo que sabemos que en teoría es lo que nos diferencia de los animales, y es la conciencia, la capacidad de razonar, que hace que creemos nuestra realidad. Debería bastar para darnos cuenta que somos libres, y que nadie tiene derecho a poseernos. Pero esa conciencia ha sido alterada, eso que debería ayudarnos a desarrollarnos como especie, a evolucionar, está haciendo justo lo contrario, porque no nos pertenece, se va escribiendo a medida que crecemos y no somos nosotros lo que la estamos programando, y tampoco interesa que nos demos cuenta que tenemos ese poder, porque entonces dejaríamos de ser propiedad y por tanto, esclavos o ganado de esos que nos poseen. Entramos en el juego, aceptamos esas normas como inquebrantables y nos vendemos para poder participar, para poder ser como el resto, una copia más de ese producto creado.

Y aquí me viene a la cabeza esa frase de Punset, criticando a esos padres que se creen que sus hijos son suyos, que los consideran propiedad, cuando en realidad NO les pertenecen. Verdades obvias y evidentes, pero que más de uno no quiere admitir para no renunciar a sus "propiedades".


Y para mí todo sentimiento que es en realidad propiedad es detestable. Y es lo más fácil que se convierta en ello, porque ha sido diseñado para que sea así. El matrimonio, las parejas, se basan en que la otra persona te pertenece, por eso la fidelidad no tiene para mí significado, ya no es algo que haces voluntariamente, si no algo a lo que estás obligado, es una pequeña renuncia de tu libertad. Se trata de intentar dominar la parte física de las personas, que es a la que se da mayor importancia. Por ejemplo, si le preguntas a cualquier persona que le molestaría más, si el hecho de que su pareja quisiese estar con otra persona, se enamorase de otro, que fuese infiel mentalmente por decirlo de alguna manera, o el hecho que realmente estuviese con otra persona, suelen preferir que lo piensen a que lo hagan. Porque son de su propiedad, entonces no pueden permitir que hagan lo que quieran, pueden aceptar que no dominan su interior, aunque también se intenta, pero son sus amos, y la norma es que no pueden estar con más personas, es una fidelidad obligada. Claro, eso explica luego las mentiras, los engaños, las manipulaciones y todo eso en lo que se acaba conviertiendo las parejas. Algo que nace de un sentimiento de amor puro y libre, se acaba convirtiendo en esclavitud, en la posesión de la otra persona a cambio de la venta de la vida propia, ya no es desinteresado, tu accedes a renunciar a tu libertad natural para elegir con quien quieres estar a cambio de obtener la libertad de la otra persona, son cadenas mutuas, que se rompen en cuanto uno tira más de su lado o ambos, es algo lógico que pase. Para eso se han creado esos contratos artificiales, encima ya no es un pacto que depende de esas dos personas exclusivamente, es el estado o la iglesia la que impone que han de permanecer unidas pase lo que pase. Claro, es el concepto de familia que se ha creado, para que sus hijos a su vez sean propiedad de sus padres, pero en realidad esa familia por completo también tiene sus amos. Son aquellos que compran su tiempo para que trabajen, son aquellos con la excusa que por su bien les están educando en colegios, les están metiendo toda esa propaganda, fabricando conductas sociales para que se conviertan en ganado, pero que crean que son libres, y que salen beneficiados de ese intercambio para que no descubran nunca su engaño.

La sociedad, grupo de personas que obedecen y ni siquiera saben a quien, que venden su vida sin saber a que están renunciando, que pierden más de lo que ganan sin ser conscientes, estafados que en ocasiones adoptan el papel de víctimas… Es normal ser así, matemáticamente quiere decir que es el tipo de conducta más numeroso, por tanto más socialmente aceptado como bueno. No pertenecer a él es un privilegio, ser la excepción que confirma esa regla creada para mí un indicativo de verdadera inteligencia, aunque para los que están dentro del juego solo sean locos, pero bueno, con esa venda es imposible que sean capaces de ver ninguna realidad, mucho menos la propia. Supongo que algún día saldrán de la caverna y sabrán de donde vienen esas sombras que veían…

2 comentarios:

  1. Casi nada es malo en su justa medida.
    La propiedad, no es mala en sí, mi casa debe ser mía (no del banco...) pero es enfermizo desear 20 casas o coches o cualquier otro bien material innecesario.
    Los hijos, no son nuestros, pero piensa en nosotros como animales, nuestras crías deben estar bajo nuestra tutela hasta ser autosuficientes, eso es natural y racional. (que no lo sean hasta los 30, no)
    Y sobre la pareja, no entiendo lo de pretender poseer a tu pareja, ser su dueño/a la fidelidad debe ser algo natural por tener cubierta la necesidad afectiva, no algo impuesto por el otro o por la norma social aceptada.

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  2. Mas que casi nada es malo en su justo medida... pienso que casi todo es malo es exceso jeje ;)

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