3 feb. 2011

Vacío


Hoy me he cambiado de habitación. Estaba hecha un caos, era esa habitación donde iba guardando todo, donde se acumulaban cajas de cosas, montones de ropa, trastos viejos, papeles, libros, apuntes, y de todo…todo un desorden. He sacado todo lo que había (lo que se convirtió después en un caos fue el salón), hice limpieza y tiraba toda la basura. Después empecé a colocar los muebles básicos a mi gusto… La habitación se había quedado vacía, sin nada, y poco a poco he comenzado a meter las cosas que en estos momentos necesito. Todavía queda mucho por hacer, encontrar mi “orden”, pero me da más tranquilidad. Ahora es mi habitación.

Así era mi vida, cada vez iba metiendo más cosas, pero en el fondo todo estaba desordenado, aparentemente no estaba mal, pero no estaba bien tampoco. Poco a poco destruyendo, todo se quedaba en ruinas, pero la sensación tampoco era agradable. Ahora necesito el vacío, la nada en cierta manera. A partir de ahora iré colocando las cosas en su sitio, sin prisa, para que no sea una vida desordenada y empiece a ser mi vida.
Un folio en blanco en que empezar a escribir, pero primero tengo que pensar…que quiero escribir exactamente? De momento no importa, solo quiero relajarme y disfrutar del vacío.


2 comentarios:

  1. Todos tenemos un poco de Diógenes, nos cuesta deshacernos de cosas en previsión de que las volvamos a necesitar, hasta que aplicamos medidas drásticas de limpiar el pasado para dejar sitio al presente.
    Me encantan los espacios vacíos, significa que aún puedes poner cosas, ejercicio activo. Los rellenos en cambio... no te dejan sitio, te convierten en pasivo.

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  2. Si que es verdad, la cantidad de cosas que tuve que tirar... Por eso después pensé en el sentido metafórico en la vida, porque cuando ví la habitación vacía, y empecé poco a poco a meter cosas, y sobre todo, a decidir su orden y lugar, no el que estaba establecido anteriormente...relax :)
    Lo peor es esas "cosas" que no necesitamos realmente y ocupan un enorme sitio que impide que podamos colocar algo más adecuado, pero de las que cuesta tanto separarse... No hay sitio para todo, es lo que he asumido jeje, y el minimalismo es genial

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