12 feb. 2011

Cambiando el concepto de casualidad por el causalidad

A través de mi reflexiones había dejado de creer en las casualidades porque creía que en realidad, la mayoría de esas cosas que nos hacen decir que casualidad! tienen una causa que no podemos explicar o entender.. Soy demasiado racional y solo podía entender la probabilidad de que algo ocurriese, y cuando algo ocurre, siempre buscas la causa, por tanto, cuando la probabilidad de que algo ocurra es minima y se produce, te quedas más sorprendido y mas complicado entender porque ha ocurrido.... Claro, eso en parte te hace pensar en la posibilidad de que exista un destino, y que en realidad, aunque nos creamos que todo lo decidimos nosotros, que hay como un camino ligeramente marcado por el que es mas que probable que acabemos siguiendo sin ser conscientes de ello. Si conoces ese camino, tienes la posibilidad de adelantarte a los hechos, de elegir en cierta manera, y de modificar, pero nada te asegura que no te llevará al mismo punto de destino, tal vez, solo que llegues a ese destino de distinta forma...



Sobre esto había reflexionado mucho, porque al ser una persona que ha buscado por encima de todo su libertad, esto no le hacía ninguna gracia que fuese así. Me pasaba como a Neo en Matrix, cuesta aceptar que algo ya está escrito, a mi me motiva más saber que soy libre de elegir en todo momento, pero también soy consciente de todas las fuerzas superiores, contra las que no puedes luchar, si no aceptar que son así... 

Tal vez seamos como un disco, como si dentro de nosotros ya existiese esa información o música que nos define, pero que a a menudo, comienza a rallarse, y a repetir la mismas notas una y otra vez.. Este sonido a veces resulta desagradable, y a veces es todo un arte, es volver atrás, hacer scratchs que suenen bien, incluso mejor de lo que sonaría por sí solo. Es una habilidad manejar ese disco, saber volver al pasado y predecir el futuro, tenemos esa información dentro de nosotros aunque sea dificil de interpretar y subjetiva, como la música. En todo caso... no hay que dejar que el disco se pare, que la música deje de sonar en nosotros,,,


También se por propia experiencia que solo cuando ves tu esclavitud, cuando te das cuenta que llevas cadenas, tienes al menos la posibilidad de ser libre si eres capaz de romperlas. Y la vida es un autoengaño tras otro, descubrir y descubrir, a veces de una forma tan repentina que es dificil de asimilar. Claro, cuando las cosas son buenas las solemos aceptar bien :) pero más dificil es cuando son malas o no son lo que esperabamos, o cuando llegamos a la conclusion de que la causa estaba en nosotros mismos y toca asumir responsabilidades, algo que a la gente normal le cuesta mucho, porque te han educado para que intentes ser "perfecto" y aprendan siempre a echar la culpa a los demás :(

Pues eso, por "casualidad" alguien me ha dicho que nada es casual sino casual. En unos segundos he pensado, si, esa es una de mis teorías, pero voy a buscarlo. Por causalidad he encontrado este texto así que va a ser mi aportación del día:

"El principio de causalidad domina todas las manifestaciones del mundo visible e invisible. Nada, en este universo es casual. Todo es causal. Se trata de uno de los principios que rigen la actividad universal. Es uno de los siete principios herméticos. Sin embargo, la urdimbre de hechos causales, en la manifestación de cualquier fenómeno aislado es casi infinita. De allí que, el mundo profano, atribuye a la casualidad, lo que no puede comprender pues ignora las relaciones causales que lo han generado. Para que un hecho aislado se produzca, deben coincidir un sin número de circunstancias que escapan al ojo del observador común. Así, por ejemplo, para que dos personas se conozcan deben haber nacido en, más o menos, la misma época. Deben coincidir en el espacio. Conocer amistades comunes, o trabajar en el mismo lugar, o en empresas relacionadas. Hablar el mismo idioma. O coincidir en el mismo bar. Tener intereses comunes. O divergentes. Para que un encuentro fortuito se de, uno de los dos debe o no tomar el café por la mañana. Subirse en su automóvil a una hora determinada, viajar a una velocidad determinada, detenerse o no en el semáforo que podría estar en verde o rojo. Decidir entrar al bar antes de asistir a su trabajo. La otra persona también tiene que responder a infinitas variables que se inician con el día y fecha de su nacimiento y este día depende del momento en que sus padres hicieron el amor para concebirlo. Y así… una vez que todas estas variables se han cumplido, las dos personas coincidirán en el mismo bar. Podría llevar este análisis de las causas necesarias para que ocurra cualquier hecho fasto o nefasto. Aquí me refiero sólo a las causas más evidentes; sin embargo, hay causas ocultas. Mucho más difíciles de descubrir como los rasgos de carácter que determinan un comportamiento. Las experiencias acumuladas en vidas pasadas que hacen que actuemos de tal manera o que vivamos experiencias necesarias para nuestro crecimiento y evolución.

Al elevar su nivel de despertar la persona puede, hasta cierto punto, adelantarse a los hechos, pero sólo a nivel de inmediatez. En cierta forma, si tenemos acceso a la información, podemos planificar la distribución de un producto, conocer los gustos y necesidades de un colectivo para ofrecerle algún servicio o para manipularlo políticamente como suele suceder tan a menudo. Pero para determinar la causalidad y acceder al mundo de los planos determinantes, se requiere de un nivel extraordinario de despertar y de conocimiento. Lo que si podemos hacer es utilizar otras leyes de la naturaleza para influenciar las causas y sus efectos. Como todo en el universo es mental y las causas no escapan a esta ley, podemos trabajar sobre los planos mentales, por medio de nuestra conciencia, para modificar o influenciar, en cierta forma, la causalidad.

Todo cambio es, en realidad una oportunidad para crecer y despertar. Los cambios suelen interpretarse como algo negativo simplemente porque desconocemos los resultados de los mismos y porque tenemos miedo a la libertad. Todo cambio es en realidad una oportunidad para liberarnos de nuestras ataduras internas. Todo cambio, aunque de acuerdo a nuestros modelos de pensamiento, parezca negativo, es en realidad, liberador.

Cuando se nos presenta un cambio en la vida, la actitud positiva y generadora de bienestar y sanación es aceptarlo y vivirlo a plenitud. Buscar en el río de la vida aquel aprendizaje que ese cambio encierra. El que tiene esa actitud ante la vida estará siempre en el bando de los ganadores pues, aunque aparentemente pierda, ganará. Todo cambio es oportunidad. No hay que desperdiciar la experiencia de las transformaciones.

A veces, nos aferramos a situaciones placenteras o a esquemas que suponemos o que son gratos y nos perdemos de otras situaciones de mayor bienestar y armonía. Tenemos miedo a la soledad y al luchar contra, o rechazar la soledad, nos perdemos del gran bienestar y armonía que podemos sacar de nuestros momentos o etapas de soledad."

Fuente: http://www.falsalibertad.com/?p=415 (Página que causalmente he descubierto y resulta muy interesante ---> Os la recomiendo!)

4 comentarios:

  1. Creo que hay sitio para todo, existe la casualidad pero a la vez el gran guión ya está escrito.

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  2. Si, la casualidad existe, esa pequeña probabilidad de que ocurra algo, aunque la mayoría de las veces no sepamos porque ocurre o si ocurre por algo ¿?
    El guión ya está escrito, aunque no impide que luego podamos improvisar en la obra... y como dice unos de los ultimos mensajes que he recibido gracias a la casualidad: "La vida es como una leyenda: no importa que sea larga, sino que esté bien narrada"

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  3. ¡Pero no puedes escribir sobre temas más complicados¡ Una gran cuestión la de causa-efecto. En el macromundo, el mundo que nos rodea, el guión de los acontecimientos está escrito y nuestro libre albedrío nos permite realizar elecciones dentro de ese guión. No obstante, en el micromundo no existe causa y efecto. Lo grande, al estar compuesto por algo que no responde a la ley de causa y efecto, nos indica que esa ley debe ser una traducción mental para darle sentido a la realidad.

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  4. Ya, pero no puedo dejar de buscar las causas a todo... Me inquieta demasiado cuando no se algo... Y me inquieta cuando se que las cosas no suceden por casualidad, que hay un guión, una causa, pero me tranquiliza saber que YO soy la que ha escrito ese guión, que yo he decidido que ocurriesen ese tipo de cosas que mi ego no puede o quiere que vea ;)

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