1 dic. 2010

Lo triste es que la gente no sabe vivir

Coincidiendo con el día del sida, hoy he leído una historia, que junto a la película que he visto el otro día del Guerrero Pacifico, y otros hechos/noticias de la semana (ej. @taxioviedo), me han motivado a escribir una breve entrada. De ésta película destacaría un momento que resume la idea que quiero transmitir perfectamente, habla de la vida y dice: La muerte no es triste... Lo triste, es que la gente no sabevivir…


Quizás otro día le dedique mas tiempo a la muerte y al miedo que provoca, de donde surge y a quien beneficia, pero de momento comienzo con el evidente temor que provoca este hecho en la mayoría de las personas, asociado a algo negativo, el fin de nuestra vida, algo triste. Por tanto, cualquier enfermedad que provoque que se adelante este momento evoca la misma sensación. Precisamente por eso me llamo la atención el titular de esta historia: “Tener VIH me ha cambiado la vida de manera positiva”.

Ésto me sorprendió, porque no imaginaba como una persona podía ser capaz de tener la desgracia de sufrir ésta enfermedad y ser capaz de verlo con un enfoque positivo. Seguí leyendo y fui entendiendo su postura:

"Antes no valoraba la vida, he madurado ahora vivo más tranquilamente, vivo de otra manera, para mí ha sido positivo en todos lo aspectos, en lo moral, en lo espiritual y en lo laboral”.

“Tener VIH no significa muerte, deben saber que tenemos oportunidades, somos personas como cualquier otra, tenemos derechos y obligaciones, derecho a estudiar, trabajar y salir adelante, muchos somos profesionistas, y seguimos preparándonos más, porque ahora valoramos la calidad de vida”.

Podéis leer la historia completa en el siguiente enlace:  http://www.milenio.com/node/590457

Muchas veces, la forma de valorar nuestra situación, es mediante la comparación. Pero en vez de compararnos con alguien que se encuentra en una situación más dramática, lo que solemos hacer es compararnos con los que  están mejor, o al menos, que creemos que están en una situación más favorable. Hace que nos lamentemos, veamos sólo el lado negativo de las cosas, en ver de pensar en todo lo que podríamos hacer, unicamente vemos todo aquello que no tenemos o no podemos hacer, y eso genera insatisfacción. Nos impide disfrutar de la vida, aprovechar cada momento, valorar la vida.

Tenemos ante nosotros un mundo de posibilidades, éste momento es el presente, pensando en lo que harás mañana estarás pensando en el futuro. Todos esos proyectos que tienes en la cabeza, todo eso que te haría feliz, puedes hacerlo, puedes intentarlo. Aprovechar cada instante, luchar por nuestros sueños, es lo que te hará feliz, sea cual sea tu situación, valora lo que tienes.

Para terminar, envío un mensaje de animo y positivismo a todas las personas que estén padeciendo el sida, que tengan fuerza para seguir adelante, y sobre todo, para superar la discriminación de la gente fruto de la ignorancia



“La discriminación no se acabó, viene desde la educación, pero cuenta mucho cómo te hayan educado. Gracias a esto, me ha cambiado la vida; hoy, soy una persona más feliz, llevo un tratamiento responsable, y yo te puedo preguntar, ¿cómo me ves?, ¿te lo demuestro que tengo VIH?”.

No se nota nada – contestó y termina: “Mi familia me apoya, y tengo crecimiento espiritual, laboral, ahora es cuando más debemos de luchar y demostrar a quienes dicen que están sanos que tenemos la capacidad. Yo me sigo preparando, y no pierdo la esperanza de seguir mucho tiempo con vida, el Capsits han sido importante para los que tenemos VIH, nos enseña a vivir y cómo salir adelante”.

5 comentarios:

  1. Sinceramente a día de hoy, me siguen pareciendo curiosas muchas de las "cosas" que has escrito. Considero cierto, que en la vida, no disfrutamos tanto como deberiamos. La mayoria viven(o vivimos), anclados a una rutina; nos levantamos, desayunamos, acudimos al trabajo y volvemos a casa como si nada, dando por finalizado el día. Repetimos esta acción, cinco, seis y algunos incluso siete veces por semana. Lo raro llega, cuando la situación se hace persistente y, en vez de usar la lógica y vivir la vida tal y como deberiamos o esparabamos, la derrochamos como si no valiera nada. Creo que es triste que como dices, uno tenga que darse cuenta de lo grata que puede llegar a ser ésta, mediante una enfermedad la cual te enfrenta cara a cara con la muerte. Quizá el ser humano, halla dejado a un lado sus ideales y sus principios, y tan solo sepa manejarse como algo automático, o simplemente, no vea necesarias ni posibles, sus espectativas...quien sabe. Pero la verdad es, que si dejaramos más tiempo a nuestra cabeza "libre", conseguiriamos aquello que nos propusieramos, fuera del modo que fuera.

    ResponderEliminar
  2. Pues entonce la clave estará en dejar nuestra cabeza "libre". Tal vez haya gente a la que le guste la rutina, tal vez para ella sea un sinónimo de felicidad, a mí la verdad que me mata por dentro, me agobia, que las cosas se repitan día tras día me aburre, me impide avanzar, conseguir mis metas, y no es fácil cambiarlo, pero tal cual lo veo, merece la pena intentarlo al menos...

    ResponderEliminar
  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  4. La muerte debe de ser algo jodido porque todo el mundo la teme. Yo, discrepando un poco, creo que temer la muerte puede ser la inyección que te impulse a vivir con más ganas... es una opinión.
    el miedo es malo para casi todo, pero los animales también temen a la muerte! me horripilaría que se muriera mi padre, por ejemplo. todo se supera, pero... lo que duele, duele!!

    saludos, lenina!

    ResponderEliminar
  5. El miedo es imprescindible para vivir, es un instinto que debe utilizarse como beneficio propio, y si interpretas el miedo a la muerte cómo un motivo para aprovechar más tu vida está bien. Es necesario valorar la vida, por supuesto, sólo que en algunos casos es como dice Alvaro, hasta que no pierdes algo no eres capaz de valorarlo, y no se puede dar marcha atrás en el tiempo. Lo mejor sería que no llegasemos a esa situación para darnos cuenta que sólo tenemos ésta vida, y que hay que aprovechar cada momento...

    ResponderEliminar