28 nov. 2010

La vida es teatro



La mentalidad de las personas cambia, sé que en unos cuantos años seré capaz de ver las cosas de otra forma, más próxima a la realidad, aún así en estos momentos me siento cómo la forma que tengo de verlas es muy distinta a la de la mayoría,
cómo si ellos, ni aún pasando 200 años, llegasen si quiera a comprenderlo por sí mismos, así que no sé de que me sorprendo que ahora mismo no puedan entenderme…

A veces es soportable, sé que no es requisito que vean las cosas como yo para ser feliz, sé que la felicidad está en mi interior y en seguir mis ideales, sé que constantemente me equivoco, cometo errores, me replanteo las cosas y vuelvo a empezar, nadie más en este mundo puede ser como yo… Pero a veces es tan difícil…

Esta vida es un gran teatro, con gente que lleva máscaras, disfraces que le ayudan a representar su personaje, actúan taaan bien, que se creen su personaje, el cine debería aprender de las personas en sí mismas y de su gran interpretación. Pero visto desde fuera, un espectador es capaz de darse cuenta que es una representación de la realidad, un punto de vista, una obra escrita por una persona, es subjetivo, y no es la realidad.

Lo que pasa es que yo también estoy dentro de esa función, pero a veces salgo, y miro la obra, y sé que es mentira, y me parece ridículo observar cómo esos actores se creen que realmente esa es su vida, no son capaces de diferenciar, es que la mayoría no son ni actores, es lamentable, son marionetas, ni siquiera tienen capacidad de decisión propia, son manejados por otras personas.

Y a veces me siento mal por no ser tan ignorante cómo ellos, porque parecen ser felices, aunque desde fuera su vida me parece una mierda carente de sentido, pero l mejor de todo es que no lo saben, ni lo sabrán, porque aunque tratase de explicárselo no me entenderían… A veces pienso que mi vida podría ser simple, y que yo la hago complicada. Pero es mi forma de ser, y en el fondo ya no se si puedo, pero no quiero cambiarlo, porque es lo que me hace diferente al resto.

Aburrida de actuar, hubo un tiempo en que me parecía divertido, que era un reto personal o algo así, pero ya no me interesa, y tengo que seguir haciéndolo, intento que sea lo menos posible y cuando puedo, mostrarme como soy, con personas que merecen la pena, porque todas las ideas que pasan por mi cabeza tienen que salir, de una u otra manera, tengo una fuerza que me impulsa a transmitir…

Y después de desahogarme, algún ejemplo práctico, alguna obra que podemos ver en el teatro de esta vida:

EL TRABAJO
La obra se representa en una oficina, un jefe que ordena y un empleado que obedece, que alaba sus decisiones, mientras piensa que es un capullo, un tirano, que no tiene ni puta idea de tratar con las personas, que se equivoca en sus decisiones pero tiene que cumplirlas sin cuestionar. Alguien que dice ser feliz en su trabajo, mientras se despierta a las 6 de la mañana pensando en que un par de horas más en la cama le sentarían mejor, que puede gustarle lo que hace pero que piensa que pasar 10 horas cada día le está matando por dentro, está desperdiciando su vida. 

Alguien que ha estudiado 5 años una carrera, pero no se ha atrevido a decirse a su mismo que eso no es lo que quería hacer, si no lo que su padre quiso que fuera. Que piensa en la motivación de su vida, pero trabaja en lo primero que ha encontrado, para llegar a fin de mes, haciendo creer que eso es lo que quiere. Esa marioneta que cree trabajar por propia voluntad, y arriba un explotador que sólo busca enriquecerse a costa de los demás. Alguien que muestra una sonrisa a sus compañeros, y en cuanto se dan la espalda empieza a criticar y a decir todo lo que no se atreve cuando los tiene en frente. 


EL AMOR
Podéis ir a verla en casi cualquier pareja que encontréis por la calle, tal vez incluso si os observáis vuestra relación desde una butaca. Trata de representar la idea de fidelidad cómo el hecho de no estar sexualmente con otra persona, y no cómo lo que realmente significa ésta palabra. Es una parodia, una comedia, la fidelidad para los actores no es sinceridad, no es mostrar a tu pareja lo que realmente sientes, es engañarla, intentar que sea “feliz” y ser igual de falso cómo el resto. Por ejemplo, un matrimonio en que ella intenta aparentar que él es el hombre de su vida, cuando sólo busca su dinero, una posición económica, él aparenta ser liberal, y después no le permite salir con sus amigas y divertirse, la mantiene encerrada en la cárcel de su mansión, como una princesa que sólo puede ocuparse de sus hijos y de su casa, sin desarrollarse profesionalmente. Alguien hace creer que su pareja es la única persona que existe en su vida, pero en su cabeza está imaginándose con esa chica que vió el otro día por la calle, o quedando a escondidas con ese chico que le cae tan bien, pero ocultándolo por si diera lugar a los celos. Alguien sintió deseo de estar con otra persona, pero que manteniéndolo en secreto hace creer que nunca ha pasado, alguien que deseó ser libre no sólo para imaginar si no para realizarlo en la vida real, pero se conformó con obedecer y ser igual resto. Ese hombre que engañó a su mujer diciéndole que ella era la más bonita, mientras se giraba para mirar disimuladamente a la chica que pasaba en minifalda. Esa mujer que finge tener un orgasmo mientras su cabeza piensa vaya mierda de polvo. Una promesa, un te quiero para toda la vida, que al cabo de unos años se transforma en divorcio, el amor que se convierte en odio y venganza, y ni siquiera son capaces de entender donde comenzó todo, cuando empezaron las mentiras. Siempre estuvieron ahí, transparentes a sus ojos.


RELIGIÓN
Especial mérito tiene el vestuario empleado por estos grandes actores, y el guionista ha hecho un gran trabajo sin duda. Para ver ésta obra no vayáis a un teatro convencional, id a unos que se llaman iglesias. Allí te dirán como rezando tres avemarías quedarás perdonado de cualquier pecado (en algunos casos pueden ser necesarios cuatro), verás efectos especiales de última generación, cómo el vino se transforma en sangre, gente que se coloca en fila india esperando que les den una ostia, pasando previamente por taquilla pues no deja de ser un espectáculo cuyo objetivo es recaudar dinero. Veremos a los protagonistas interpretando el papel de santos, sin que los espectadores puedan ver que en la vida real algunos son reprimidos pederastas. No debemos olvidar a los malos de la película, bajo el disfraz de demonio encontraremos a la ciencia y al conocimiento, interpretando el papel de pecadores a todo aquel que no obedece sus normas morales, dictadas por ese Dios que todo el mundo conoce, ese que es verde y se esconde en los bolsillos de la gente…


LA JUSTICIA
Aquí se cuenta una bonita historia, de cómo el mundo se convertirá en un lugar bonito y pacífico, todos viviendo felices y tranquilos, seguros… Mediante la justicia se medirá el bien y el mal, para acabar con éste definitivamente. Aparecen un escenario donde la gente entra mala y sale buena, lo llaman cárcel, pero detrás vemos un lugar oscuro donde se priva de la libertad a las personas y una escuela de la delincuencia con cursos tan interesantes como “de ladrón a asesino en tres semanas”. En esta obra el delito se soluciona privando de libertad a las personas malas, para proteger a las buenas. Para medir su gravedad de forma objetiva es muy simple: años de vida o dinero. Esto garantiza que todas las personas pagan lo mismo ante los mismos delitos, porque todo el mundo tiene los mismos años de vida y el mismo dinero, no se beneficia a los ricos y poderosos, es un sistema totalmente justo. Una ovación para esos grandes actores disfrazados con honradez, considerados ídolos por las masas, los espectadores nunca sabrán que en realidad son corruptos avariciosos, usureros, ladrones. 


Un gran aplauso por la justicia que forma parte de este sistema, funcionando como una rueda cuadrada, pero si funciona, aunque sea mal, ¿para que cambiarlo? 

LA POLÍTICA
Y con ésta categoría ya termino los ejemplos por hoy, donde lo curioso no es que los actores representen una absurda y delirante comedia, si no que los espectadores creen que se trata de realidad y las mentiras se consideran verdades, ofrecido por los diversos medios de manipulación comunicación a modo de propaganda barata. Aparece la dictadura, disfrazada de democracia, la gente aplaude desde sus casas mientras ve la telebasura, creyendo que elige libremente a sus líderes (aparecen  dos dictadores: uno que sonríe y otro gruñe), mientras esperan esos grandes cambios que mejoren nuestra vida a través de reformas. Todos admiran a la señora libertad de expresión, pero no ven que tras su bonita máscara se encuentra la señorita censura, que irá callando bocas a quién trate de destaparla. Incluyendo una banda sonora de el estado somos todos, animando a la gente a creer que el poder está en el pueblo, y que las leyes están hechas por y para los ciudadanos. Aparece Pinocho diciendo que no hay crisis, mientras su nariz va aumentando y atravesando a cada uno de los inocentes espectadores como si fuese una espada… ¿Quién necesita ir al circo pudiendo ver debates políticos?

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