13 nov. 2010

La doctrina del shock

Recomiendo que veáis este corto, dirigido por Alfonso Cuarón y su hermano en 2007, basado en el libro de Naomi Klein. Para aprender un poco más sobre la obediencia, y cómo se consigue...



SPOILERS
Nos introduce la conocida técnica psiquiátrica de los shocks eléctricos, que quieren conseguir que la mente sea una pizarra en blanco donde escribir lo que ellos quieran, quizás tú pienses que lo mejor para el paciente, yo pienso que lo mejor para los líderes, que conocen estas investigaciones y lo aplican no sólo para manejar a un individuo, mediante shocks físicos, si no para manipular a toda una sociedad, con shocks psicológicos, que son aún más efectivos.


Es una doctrina, es como si te adiestrasen, consiguen lo que quieren mediante el miedo, las crisis son la mejor situación para conseguir sus objetivos y endurecer aún más las cosas, quitar así libertad, así se explica que en estas épocas la derecha tenga más adeptos, está hecho para conseguir eso.

Es interesante también el final, muestra lo que intentan evitar los opresores con el aislamiento, en última fase extrema, no se les permite hablar entre sí, que esa gente que puede darse cuenta de la situación no pueda transmitirlo, censura.

“El mejor método de permanecer orientados, de resistir el shock, es saber lo que nos está ocurriendo y por qué. LA INFORMACIÓN ES LA RESISTENCIA CONTRA EL SHOCK”.

Una frase que resume una posible solución, pero sólo se produciría cuando la gente abriese los ojos, supiese que está pasando en realidad, (por ejemplo, no lo que los medios están vendiendo), cómo se ha llegado a esa situación, no puedes pretender entender el presente sin antes haber investigado el pasado, afrontar nuestra responsabilidad y saber que podemos decidir nuestro futuro, no aislados unos de otros, si no colaborando, para superar esos shocks a los que nos someten diariamente….
La mejor arma para conseguirlo no es la violencia, en muchos casos injustificada, si no la información, saber que estamos manipulados a propósito para intentar cambiarlo. Nuestros pensamientos no pueden morir en nuestra mente, tenemos que transmitirlos, acabar con ese miedo inducido que hay en nosotros, vivir nuestra vida sin permitir que otros puedan la dominen.

Por último me gustaría incluir un fragmento del libro 1984, de Orwell, conversación entre Winston y O´Brien, escrito en 1947, algunos dijeron que era ciencia ficción, yo creo que es una descripción más fiel de la realidad de la tiene en general la sociedad actual…

Vamos a ver, Winston, ¿cómo afirma un hombre su poder sobre otro?

Winston pensó un poco y respondió: -Haciéndole sufrir.

-Exactamente. Haciéndole sufrir. No basta con la obediencia. Si no sufre, ¿cómo vas a estar seguro de que obedece tu voluntad y no la suya propia? El poder radica en infligir dolor y humillación. El poder está en la facultad de hacer pedazos los espíritus y volverlos a construir dándoles nuevas formas elegidas por ti. ¿Empiezas a ver qué clase de mundo estamos creando? Es lo contrario, exactamente lo contrario de esas estúpidas utopías hedonistas que imaginaron los antiguos reformadores. Un mundo de miedo, de ración y de tormento, un mundo de pisotear y ser pisoteado, un mundo que se hará cada día más despiadado. El progreso de nuestro mundo será la consecución de más dolor. Las antiguas civilizaciones sostenían basarse en el amor o en la justicia. La nuestra se funda en el odio. En nuestro mundo no habrá más emociones que el miedo, la rabia, el triunfo y el autorebajamiento. Todo lo demás lo destruiremos, todo. Ya estamos suprimiendo los hábitos mentales que han sobrevivido de antes de la Revolución. Hemos cortado los vínculos que unían al hijo con el padre, un hombre con otro y al hombre con la mujer. Nadie se fía ya de su esposa, de su hijo ni de un amigo. Pero en el futuro no habrá ya esposas ni amigos. Los niños se les quitarán a las madres al nacer, como se les quitan los huevos a la gallina cuando los pone. El instinto sexual será arrancado donde persista. La procreación consistirá en una formalidad anual como la renovación de la cartilla de racionamiento. Suprimiremos el orgasmo. Nuestros neurólogos trabajan en ello. No habrá lealtad; no existirá más fidelidad que la que se debe al Partido, ni más amor que el amor al Gran Hermano. No habrá risa, excepto la risa triunfal cuando se derrota a un enemigo. No habrá arte, ni literatura, ni ciencia. No habrá ya distinción entre la belleza y la fealdad. Todos los placeres serán destruidos. Pero siempre, no lo olvides, Winston, siempre habrá el afán de poder, la sed de dominio, que aumentará constantemente y se hará cada vez más sutil. Siempre existirá la emoción de la victoria, la sensación de pisotear a un enemigo indefenso. Si quieres hacerte una idea de cómo será el futuro, figúrate una bota aplastando un rostro humano… incesantemente.

1 comentario:

  1. mi libro preferido. tiene un enfoque lingüístico interesantísimo. además, creó el concepto del gran hermano.

    muy buena entrada!!

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